sábado, 23 de abril de 2011

La Evaluación en la Educación a Distancia

La evaluación en sí ya es un proceso complejo dentro de la educación regular y en la Educación a Distancia (EaD) involucra otros factores que multiplican esa complejidad. Esto transforma al proceso de evaluación en un reto para los docentes y también para los estudiantes en cualquier programa formativo a distancia, pues debe cumplir con los objetivos de verificar que los estudiantes hayan pasado de un nivel inferior de conocimiento y habilidades, hasta uno superior, en un tema específico con la característica especial de la falta de contacto con el estudiante o grupo de estudiantes, que además pone sobre la mesa el tema siempre sensible de la ética en la evaluación en la EaD.

Las formas de evaluación que se desarrollan en la EaD son las mismas que se usan en la educación regular (presencial): preguntas tipo en sayo, de alternativa única y múltiple, oraciones o frases incompletas, etc. Por su puesto, con algunas recomendaciones espaciales para adaptarlas a las condiciones particulares del "estudiante a distancia". Sin embargo, la EaD es una realidad diferente a la formación presencial y valdría la pena preguntarnos si es que ¿la extrapolación de las formas de evaluación regular a la EaD es válida? ¿habrá otro tipo de evaluación mas adecuada a las características de la EaD?

No son preguntas simples ya que pretender dar respuesta a estas preguntas implica tener un amplio conocimiento de ambas modalidades, tanto teórico como práctico. Así las respuestas aludidas son un reto específico para los especialistas. Aun así, me atrevo a responder ( esperando que me corrijan si me equivoco), que la EaD exige nuevas formas de evaluación propias de sus características que asegure la consecución de los objetivos.

Hasta que los expertos puedan definir nuevas formas de evaluación o si existen que sean probadas y difundidas para su uso en bien de los docentes y estudiantes de los programas de EaD y en general en bien de la sociedad misma que es en donde se desempeñan las personas formadas mediante esta modalidad de educación.


domingo, 17 de abril de 2011

FACEBOOK Y LA INFORMACION


La investigación de mercados a través de las alternativas que brinda la web 2.0 se está transformado en una realidad. La existencia de grandes cantidades de consumidores en un solo punto, es decir, una red social, hace que la posibilidad de la recolección y análisis de información se centralice haciéndola más eficiente. A su vez, dado que la mayoría de los consumidores generan contenido sin ninguna presión o motivación externa, sino por la decisión personal de cada usuario de participar y compartir su información, genera más fiabilidad en los datos que se pueda obtener

Para que la investigación a través de los datos de las redes sociales se logre, primero se deben aclarar algunos puntos. El primero es el tema ético, de vender la información privada de los usuarios y lucrar con la misma; el segundo tema es el comercial, relacionado con la propiedad de los datos. Estos son temas muy actuales que al no estar claramente definidos y zanjados, aun no es posible que las empresas especializadas puedan usar esas fuentes y antes de esto que los poseedores de las bases de datos las puedan vender, sin arriesgarse a consecuencias legales o a la censura pública.

Por otro lado, existen otros factores, también importantes, que permitirán aprovechar la información de las bases de datos de las redes sociales. Uno importantes la aceptación cada vez mas mayor que tienen las técnicas cualitativas en el ámbito empresarial y el desarrollo de metodologías mas sofisticadas para el procesamiento de datos cualitativos como el textmining. También existen servicios de investigación de mercados basados en el seguimiento de la actividad en la red de algunos usuarios de redes sociales seleccionados dentro de un panel, quienes autorizan a una empresa para que por medio de herramientas informáticas siga su comportamiento y contenido generado dentro de la red social.

No obstante, la posibilidad del uso de las bases de datos de las redes sociales es cada vez mas viable, a pesar de la oposición de ciertos sectores. Será la opinión y la expresión del deseo de los usuarios, lo que finalmente determinará si se quiere que los datos sean usados por terceros, pues cada usuario puede expresar su decisión a través de la misma red a la que pertenece.

Por ejemplo, los 500 millones de usuarios de Facebook pueden expresar su acuerdo o desacuerdo con el hecho de que los datos de su perfil y el contenido generado por este, sea usado por terceros para investigaciones comerciales y con beneficio económico del poseedor de la base de datos. La realidad ha demostrado que a la mayoría de usuarios no les interesa mucho la privacidad, ya que las restricciones impuestas en esta red no provocaron la huida de los usuarios, tal como se esperaba.

Otras redes más pequeñas (200 o 300 millones) seguidores en este sector, pueden obtener mayores beneficios en cuanto tienen bases de datos especializadas o segmentadas por intereses u perfil profesional. Pues representan mercados más delimitados que prometen mayo efectividad en cualquier estrategia o investigación que una empresa quiera llevar adelante.

Esta controversia debe definirse pronto ya que se ha expresado que las redes sociales son un fenómeno mediático y muchos expertos prevén el ocaso de Facebook por otra oferta de mayor valor, con lo cual la información de sus bases de datos tiene una fecha de caducidad futura, en cuanto una nueva “moda” aparezca y los usuarios se cambien, esa información comenzará a perder valor.